sábado, 1 de abril de 2017

Biblioteca de instantáneas_15

Jasper Gwyn se preguntó si para él había sido lo mismo, en los doce años en los que había escrito, y mientras buscaba una respuesta llegó al apéndice del libro, y allí había fotografías hechas mientras el pintor trabajaba, en su estudio. Sin darse cuenta, se encorvó un poco para ver mejor. Lo sorprendió una foto en la que el pintor permanecía plácidamente en una butaca, vuelto hacia una ventana, mirando al exterior; a pocos metros de él, una modelo a la que Jasper Gwyn acababa de ver en uno de los cuadros expuestos en la galería estaba desnuda echada en un sofá, en una posición no muy distinta de la que estaba fijada sobre la tela. También ella parecía estar mirando al vacío.

Jasper Gwyn vio allí un tiempo que no se esperaba, el transcurso de un tiempo. Como todo el mundo, imaginaba que ese tipo de cosas funcionaban de la forma habitual, con el pintor ante el caballete y el modelo en su sitio, inmóvil, ambos embarcados en un paso a dos cuyas reglas conocían —podía imaginar la cháchara tonta, mientras tanto. Pero allí era distinto porque pintor y modelo parecían más bien estar esperando, y se diría que cada uno de ellos esperaba por su cuenta —y algo que no era el cuadro. Se le ocurría a uno que lo que esperaban era depositarse en el fondo de un enorme vaso".
Mr Gwyn
(fragmento) Alessandro Baricco