sábado, 22 de abril de 2017

di_versos


Calendario del tedio abandonado,
el tiempo va pasando sin quedarse
sobre los días negros y los rojos,
sin llamar la atención ni despedirse.

Como si fuera nadie,
                     como si nada fuese.

Hoy, sin embargo, el brillo de un instante
cansado o despistado, o lento solo,
ha rozado la piel de nuestros cuerpos
casi desnudos para dibujarlos
de luces y de sombras encendidas.
Lo he sentido temblar entre los besos
húmedos de tu boca y de la mía.

En nuestro antiguo abrazo,
                           como si fuese nuevo.

Y se habría quedado con nosotros,
varado en las orillas del deseo,
de no ser eso:

               solo tiempo.