sábado, 3 de junio de 2017

Biblioteca de instantáneas_16

“Un hombre sin manos llamó a mi puerta para venderme una fotografía de mi casa. Si exceptuamos los ganchos cromados, era un hombre de aspecto corriente y tendría unos cincuenta años.
—¿Cómo perdió las manos? —le pregunté cuando me dijo lo que quería.
—Esa es otra historia —respondió—. ¿Quiere la foto o no?
—Pase —le invité—. Acabo de hacer café. Acababa de hacer también un poco de jalea, pero eso no se lo dije.
—Necesitaría ir al retrete —dijo el hombre sin manos.
Yo quería ver cómo sostenía la taza de café.
Sabía cómo sostenía la cámara. Era una vieja Polaroid grande y negra. La llevaba sujeta con correas de cuero que le rodeaban los hombros y le abrazaban la espalda. Era así como mantenía la cámara pegada al pecho. Se ponía en la acera, enfrente de tu casa, la encuadraba en el visor, apretaba el botón con uno de los ganchos, y ahí tenías tu fotografía.
Lo había estado observando desde la ventana, claro".
Visor (De qué hablamos cuando hablamos del amor)
(fragmento) Raymond Carver